Se cree que el hombre apareció en el territorio que hoy conocemos como Venezuela, hace unos 16.000 años. Esta población había llegado por el Sur, de la región del Amazonas, por el Oeste, de los Andes y por el Norte, del Caribe.
Según el antropólogo Miguel Acosta Saignes, existían las nueve áreas culturales siguientes:

Se estima que habían entre 350 mil y 500 mil habitantes, siendo el área andina la más poblada (Timoto-cuicas), gracias al avance de la agricultura.
¿De que vivían los indígenas?
Las actividades eran diversas. Algunos era recolectores que se dedicaban a recoger frutas, conchas marinas (chipichipi, almejas) o a cazar tortugas, manatíes, caimanes y babas en el agua o dantas, venados, roedores y aves en la tierra. Otros, como los Timoto-cuicas en los Andes, eran agricultores y tenían técnicas avanzadas para cultivar en las montañas, cortando escalones en las laderas, que reforzaban con vallas de piedra.
En Falcón, los caquetíos controlaban los ríos mediante embalses de donde sacaban agua con canales, para regar sus cultivos.
Algunos grupos fabricaban canoas, desde un solo madero, abriendo un hueco en el medio.
¿Cómo eran las casas?

Las viviendas eran muy variadas. Los recolectores, cazadores y pescadores, que cambiaban frecuentemente de vivienda, vivían en sencillas casas de paja. En el sur de Venezuela, se podían encontrar grandes casas circulares como la que observamos en esta foto.
En el lago de Maracaibo, construían viviendas sobre estacas colocadas en el agua, como en la foto que veremos en el próximo capítulo.
Uno de los legados que nos dejaron estos primeros Venezolanos, fueron los petroglifos, unos grabados en piedra como el que se muestra en la foto.

Foto petroglifos: Olga Lorenzo